Los chilenos compartimos este territorio con más de 30 mil especies de organismos vivos conocidos, y si consideramos a los miles de organismos que aún no conocemos pudiéramos quizás duplicar esta cifra. Esta fantástica diversidad biológica debe a su vez multiplicarse por la diversidad de sus genes, de sus fisiologías, en la multiplicidad de las relaciones ecológicas que establecen entre ellas y con su ambiente
físico, por la enorme variedad de complejos ecosistemas que constituyen. |