Especies Amenazadas a Nivel de Latinoamérica y El Caribe

En la región se encuentran 6 de los 12 países del mundo donde hay concentración de especies de aves amenazadas mundialmente; de esos seis, Brasil y Colombia tienen el más alto número de especies en dicha categoría (BirdLife Internacional. 2000). Brasil, Colombia, Perú y México, tomados en conjunto, alojan el 75% de las especies de aves amenazadas en las Américas (BirdLife International 2000).
En la región se encuentran 6 de los 12 países del mundo donde hay concentración de especies de aves amenazadas mundialmente; de esos seis, Brasil y Colombia tienen el más alto número de especies en dicha categoría (BirdLife Internacional. 2000). Brasil, Colombia, Perú y México, tomados en conjunto, alojan el 75% de las especies de aves amenazadas en las Américas
America Latina y el Caribe contienen más de 46.000 especies de plantas vasculares, 1.597 especies de anfibios, 1.208 de reptiles, 1.267 de aves y 575 de mamíferos (Mittermeier, Myers y Mittermeier 1999, Myers y otros 2000).
En la región se encuentran 6 de los 12 países del mundo donde hay concentración de especies de aves amenazadas mundialmente; de esos seis, Brasil y Colombia tienen el más alto número de especies en dicha categoría (BirdLife Internacional. 2000). Brasil, Colombia, Perú y México, tomados en conjunto, alojan el 75% de las especies de aves amenazadas en las Américas (BirdLife International 2000).
Los bosques nubosos y otros tipos de bosques montanos húmedos han sido identificados como uno de los tipos de hábitat más amenazados en la región. Los bosques húmedos montanos albergan también los parientes silvestres y la reserva genética de muchos de los cultivos propios del "Nuevo Mundo", como papas, maíz y frijoles (Debouck y Libros Ferla 1995).
Los bosques ombrófilos tropicales de tierras bajas han sido motivo de especial preocupación en materia de conservación, pues constituyen el hábitat donde se concentra la mayor riqueza de especies de la región, y donde grandes extensiones de territorio se convierten a otros usos de la tierra. La región amazónica brasileña, que alcanzó a tener en el pasado un área forestada de 4 millones de km2, contiene el mayor bosque pluvial tropical del mundo.
Los bosques de la costa oriental de Brasil están considerados como uno de los hábitats en mayor peligro del mundo, razón por la cual es una de las más alta prioridades en materia de conservación de la diversidad biológica. Contienen 7.000 plantas endémicas y 779 vertebrados endémicos, que representan el 2,7 y el 2,1 por ciento del total mundial, respectivamente (Myers y otros. 2000). Sus principales amenazas provienen del desarrollo costero y de la tala, la agricultura y la producción de carbón incontroladas.
La Convención Internacional de Diversidad Biológica (CDB) ha tenido un papel importante en la elaboración de alternativas para responder a la pérdida de diversidad biológica. Mientras que algunos países han incorporado los objetivos de la CDB en una legislación general, otros lo han hecho por medio de leyes sectoriales.
El tráfico ilegal de plantas y animales es una de las mayores amenazas a la diversidad biológica en muchos países, incluido todo Latinoamérica. Es difícil medir el alcance de este tráfico ilegal y su impacto en las especies menos conocidas. Algunos cálculos sugieren, por ejemplo, que Brasil cuenta por el 10% del tráfico mundial en fauna y flora silvestres, evaluado en aproximadamente 10.000 millones de dólares por año. A pesar de continuos esfuerzos, entre los cuales se incluyen la elaboración e implementación de estrategias nacionales para controlar el tráfico ilegal, los registros policiales de incautaciones confirman que el tráfico ilegal de flora y fauna sigue siendo un problema generalizado (Government of Colombia. 2000; RENCTAS. 2000).



