Ecosistemas Marino Costeros

Desde La Serena hasta los límites de la región de Coquimbo, en el mar litoral, nos encontramos en la Ecorregión del Chile Central y en la Zona Zoogeográfica 3.

Lo anterior, según Sullivan Sealey, K. and Bustamante, G. 1999. Setting geographic priorities for marine conservation in Latin America and the Caribbean. The Nature Conservancy, Arlington, Virginia; en el artículo de Sandra Miethke et al, 2007, Coastal and Marine Conservation Priorities in Chile. En: Priorities for Coastal and Marine Conservation in South America, edited by Anthony Chatwin, TNC; y en Mapas de Zonas Zoogeográficas chilenas realizadas por TNC-CONAMA. Al sur de La Serena, en todo el resto de la región, se extiende la Zona Zoogeográfica 4.

Se trata de una región de clima árido a semiárido, con precipitaciones no mayores a 100 mm; con mayores cursos de agua que llegan al mar, pero de bajos caudales y con fuertes oscilaciones entre invierno (época de lluvias esporádicas) y verano (seco).

Según mismas fuentes y Fariña, José, Paulina Ossa y Juan Carlos Castilla. 2008. Ecosistemas Marinos. En: Biodiversidad de Chile. Patrimonio y Desafíos. CONAMA. Páginas 96-105 se trata de una zona de aguas frías; de una zona costera expuesta a intenso oleaje, con grandes profundidades y cañones submarinos, con pocas islas (Isla Choros y Dama, con su mar adyacente protegido por una Reserva Marina) y escasas bahías protegidas. Los vientos predominantes provienen del suroeste y provocan las surgencias costeras, que llevan aguas frías, ricas en nutrientes a la superficie (observable cerca de Isla Choros). El borde costero es rocoso con pocas playas de arena. Es parte del límite sur de una zona de aguas profundas (-50 a -350 metros) de bajo contenido de oxígeno, que se extiende hasta el Perú. Toda esta zona marina correspondería a la región Convergencia de Deriva del Oeste, zona con las corrientes costera y oceánica de Humboldt hacia el norte y la contracorriente del norte y la corriente de Gunther en sentido contrario. Existen sectores de mayor diversidad biológica y biomasa en surgencias y bahías, respecto a la región de más al norte.

Fariña, José, Paulina Ossa y Juan Carlos Castilla. 2008. Ecosistemas Marinos. En: Biodiversidad de Chile. Patrimonio y Desafíos. CONAMA. Páginas 96-105 manifiestan que: "Los cambios más notables en la zona costera durante los eventos de surgencia son la presencia de las aguas con oxígeno disuelto a profundidades bajo los 15 metros, altas concentraciones de nutrientes y cambios en el pH y conductividad de las aguas y sedimentos. Las aguas costeras provenientes de la surgencia ricas en nutrientes son el sostén de los desembarques pesqueros anuales, los cuales representan aproximadamente el 10 por ciento del total de la pesca mundial". En esta región existen bahías importantes abiertas hacia el norte (la mayoría) donde ocurriría que: "Durante la temporada de surgencias la masa de agua ecuatorial subsuperficial (pobre en oxígeno) ingresa a dichas bahías provocando un aumento en los nutrientes, mezcla de las aguas superficiales, altas productividades primarias y altas tasas de sedimentación (en la cual cerca del 50 por ciento del carbón orgánico particulado cae hacia los sedimentos, donde sufre re-mineralización). En todas estas bahías los sedimentos son anóxicos ricos en materia orgánica con ocurrencia de reducción activa de sulfatos. Asimismo, durante el invierno la masa de agua dominante es la masa de agua subantártica, saturada en oxígeno, con bajas concentraciones de nutrientes y salinidad. Las praderas de algas pardas son el sostén de diversas comunidades de consumidores pelágicos y bentónicos que habitan en dichos ecosistemas, especialmente en los arrecifes rocosos de la zona central". Diferente es el caso de "bahías abiertas hacia el sur, las cuales presentan particularidades desde el punto de vista oceanográfico, pero más importante desde el punto de vista biótico (Castilla y Largier, 2002)". Por ejemplo, "Bahía Aldea en las cercanías de Tongoy es el único lugar en el cual es posible encontrar Zostera marina (pasto marino)".

Las influencias de la Oscilación del Sur El Niño son moderadas. Es una zona de transición hacia la ecorregión Araucana. Tiene mayor alteración (degradación) del borde costero, que la región de Atacama, por intervenciones humanas; hay mayor sobreexplotación de poblaciones de moluscos y peces y son mayores los impactos por contaminación costera derivada de actividades industriales (minería), urbanas y puertos. Respecto a la contaminación costera en la zona leer Vásquez, Julio. 2005. La minería en el norte de Chile. En: Buschmann, A., Fortt, A. (eds.). Industria y Contaminación Marina. OCEANA. 38 páginas.

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